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La seguridad

La cónyuge de un marido violento vive en un clima continuo de tensión y al mismo tiempo se siente perdida e impotente. A pesar que la relación de pareja y el núcleo familiar puedan ser importantes para ella, no cabe duda que su seguridad y la des hijos son de primera importancia.

El "ciclo de la violencia" es un concepto que describe las fases de una relación en la cual surgen episodios de violencia. Aunque este ciclo pueda variar de una relación a otra, se inicia a menudo por una acumulación lenta de tensiones y termina por un episodio de violencia. Con frecuencia esta violencia está seguida por un período durante el cual el hombre se siente avergonzado y culpable. Durante este período, él trata de hacerse perdonar, de pedir disculpas y hacer promesas por miedo de perder a su cónyuge. A pesar de ser un momento donde él se percibe sincero y honesto en su experiencia con respecto a él mismo y a su pareja, de costumbre eso no es suficiente para hacer desparecer su violencia.

Seamos realistas…

Son necesarios varios meses de trabajo para que un hombre logre frenar su tendencia a utilizar la violencia. Aunque nosotros podemos observar rapidamente los cambios significativos en algunos de nuestros clientes, es necesario generalmente más de 14 semanas (programa de base para una terapia en Pro-gam) para llegar a cambios profundos y durables.

¿Una terapia de pareja?

Ciertas cónyuges piensan emprender una terapia de pareja con el fin de poner un termino a la violencia. Nosotros creemos que por más que dure y persista el comportamiento violento o la amenaza de tal comportamiento, una gestión de terapia de pareja es prematura y puede comprometer el sentimiento de bienestar y/o la seguridad de la cónyuge al igual que la de sus hijos.

Generalmente después de varios meses de comportamientos sin violencia es posible comenzar a trabajar realmente sobre la comunicación en el seno de la pareja.